Diario de un crítico

Blog personal del crítico de cine Simón Cano Le Tiec.

domingo, 18 de febrero de 2018

3 metros sobre el cielo

Representación telegráfica del trailer de "3 metros sobre el cielo".

Fea.
Si. Tu.
No pretenderás subir a mi moto llena de mierda.
Como eres tan creida, no tengo el mas minimo interés
¿qué hacias ahi boqueando como un pececillo? ¿suplicando que te morree?
De repente ocurre, algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar
¿Qué quieres que hagamos mañana?
Si
¿Has venido a verme correr o qué?
Esta bien, cambiaré
¿Quieres que yo sea el primero?
Y es ahi cuando te das cuenta de que las cosas cambian por primera vez.
Y yo muchisimo mas

A 3 metros sobre el cielo.

Interludio

Podemos comprobar que Mario Casas pronuncia estas frases, y no se entienden bien ni la mitad. Parece que tenga una culebra metida en la boca que le susurra que no deje de ir al gimnasio.  

Fin del interludio

Soy lo que soy porque algún dia el hombre ha de ser perfecto y no quiero perderme ese momento.
¿Y tu vas a ser el hombre perfecto?
Yo no he dicho eso
Pero lo has insinuado
No. Bueno, si, me has pillado.
¿Por qué sigues insistiendo en que todo lo que pasa debe ser porque te conviene a ti?
Si algo no me convendría yo no me habría enterado de ello.
Bueno, eso...no es del todo falto de lógica...pero desde luego no es un motivo para acrecentar tu ego.
Oye, ¿te importa que hablemos en otro momento?, tengo que hacer una llamada.
Si.
-¿Pero la puedo hacer?
Se va.

Llama a su camello.
-Necesito 10 gramos para mañana a ver si puedes....si 10 gramos...a nombre de "Sr. Perfecto"...si, exacto, como siempre. Anda cuidate. Bueno, a ver que hago mientras pasa el día.

Y va al gimnasio.

sábado, 17 de febrero de 2018

Videojuegos

Dos hombres dirigen a un equipo en una expedición turística por el bosque.
Uno empieza a hablarle a la gente:
-Y este, como iba diciendo, es el bosque más verdoso del este del condado. Impresionante ¿verdad?
El otro complementa:
-Dicen que por ahí un árbol cayó, y las sensaciones de los animales empezaron a revolotear como hormigas en primavera.

La gente empieza a hablar entre si.
-Oh Dios, vaya nivel de detalle, jamás pensé que llegaría a escuchar algo así.

El que dirige la excursión dice:
-Se llama ignorancia, señorita, y es una buena herramienta para trabajar.

Uno de los excursionistas da un paso en falso y explota una mina, matándole.

El que dirije la excursión se gira, y dice:
-Por cierto, tratad de pisad justo donde estamos pisando nosotros, porque hay minas.
-Si, y no sabemos donde. La verdad es que cada paso que él y yo damos es incierto.

Un excursionista pisa y explota también.
-Joder, uno que se ha desviado del camino.
-Hemos dicho que piseis justo donde nosotros, maldita sea.
-Esto va a ser malo para el seguro.
-No creo, les explicamos que nos tiraron granadas y ya está.
-Pero hay testigos de que no.
-Y se me olvidaba que eramos 'los únicos supervivientes', eh...

El otro le mira alegre, como si tuviera una idea.
Se gira hacia la gente.
-Vamos a jugar al pilla-pilla terrestre. Empiezo yo.

Persigue a uno y los demás se dispersan, pisando minas y muriendo.

El director mira al otro.
-Bueno, ¿qué decías del seguro?
-Unas granadas...

Se ve al director en comisaria explicando los hechos:
-Y nos tiraron unas granadas.
-¿De?
-¿De fragmentación?
-No idiota, de dónde.
(De fondo, alguien susurra: otro que ha jugado al call of duty)
-Ah, pues...eh...del bosque.

En la otra sala, el otro dice.
-Si, nos las tiraron desde el bosque.
En la otra.
-¿Quién se las tiró?
-Pues...no me lo he planteado nunca...pero...no se...tal vez ¿Dios?
En la otra.
-Fue una prueba divina. Estoy seguro de ello, no creo que alguien pueda hacer algo asi.
A la salida de la comisaría.
-¿Qué has dicho a la de dónde nos las tiraron?
-En el bosque.
-¿Y la de quién?
-...prometes no enfadarte ¿?
-Vale.
-Dije que fue Dios.
-Dios.
-Si, no se porque lo he hecho.
-Yo también dije lo mismo.
-¿Qué? Ufff, menos mal.

Vuelven a casa los dos y se sirven unas cervezas de la nevera.
-Tengo que preguntarte algo.
-¿Qué?

-¿En qué momento hemos empezado a conectar tanto?

jueves, 11 de enero de 2018

El trabajo mató a papá

Trágatelo

Miró la oscuridad del sol cubierto por una polvareda hueca y veloz, que dibujaba estrías en el corazón del cielo. Un pájaro cantor volaba sobre las hazadas agitándose y los sombreros, resecos, tambalearse al ritmo del viento. Tomó una serpiente del suelo, y desmenuzó con sus garras toda la vida que llegó a tener aquel reptil. Sudaron entre si alrededor del aire, y llovieron los lomos del coralillo, hasta que su piel, acaramelada y descompuesta, acabó yaciendo sobre la tierra y el hombre.
Tuvo que retirarse el sombrero y palpar su corona. Cegado, esperó a que el sudor resbalase desde los ojos hasta el mentón para poder apreciar algo. Le dió un codazo al que tenía al lado, que también dejó de trabajar, y le mostró el pellejo que había sobre él.
-¿Tú que dices?¿Cascabel o coralillo? No quiero condicionarte, pero...a mi me parece de una cascabel muy claramente.
Su compañero gruñó, apagado, y continuó trabajando.
-¿En serio? ¿Así te vas a comportar?
El otro hizo una señal con la mano, y él entrecerró los ojos.
-Muy maduro por tu parte.
-Oye, para ya.
Sudó aún más, y y empezó a acumularse líquido en torno a los ojos. Se le envidriaron, y el compañero sonrió.
-¿Estás llorando?
-¿Qué? No.
-Venga, por Dios, mírate. Estás llorando.
-Yo no estoy llorando.
Ensombrecida por la mala caída del sol, su piel comenzó a crisparse, y a segmentarse en lagunas de carne rodeadas de sangre. Temblaron sus meniscos, y las rodillas cedieron hasta romperse contra el suelo y allí hallar reposo. Silenciado por el dolor, dejó caer un trozo de su lengua, que navegó sobre la tierra hasta frenarse contra una roca. Su compañero le había dado la vuelta, y contempló el frío del rostro al conocer a la muerte.


Caminó por el enladrillado que asomaba por la ladera. Cuando se equilibró totalmente. Agarró un pedazo de hierbajo, y de un soplo lo pulverizó sobre la tierra.
-Papá ha muerto, ve a vestirte.
Pataleó sobre el jardín hasta colocarse boca arriba, y desde allí, siguió arrancando hierbajos.
-Hazle caso a mamá, por favor.
Otra mujer apareció, y se inclinó suavemente hacia la oreja de su hermana.
-¿Ha aprendido a hablar ya?
-No.
-¿No?
-No. Algo dice, pero no.
-Pues creo que ya debe haber una palabra que si que conoce bien. Por lo menos ahora.
La madre se rascó el pecho, y miró disidente a su hermana, para luego observar al niño retorciendo la hierba. Con uno de los trozos, arrancó un gusano que luegó aplastó sin percibir. Palmeó sus manos contra el suelo, y se deshizo de la pasta marrón que las recubría. Un fragmento del insecto se descompuso sobre su pulgar, contoneándose hasta que el niño comenzó a llorar sobre él, y se despegó. Gimió sonoramente, buscando a la madre a su alrededor, ubicando su silueta donde había ignorado la voz.
-Mamá.
Ella se cruzó de brazos, y dejó de mirar el andar de su hermana hacia la cocina.
-Ve a vestirte.
El chico pasó a su lado besándole el brazo. Había agarrado la falda de la madre, e incrustó en ella pedazos de tierra húmeda y carnosa. Se sacudió el lodo mohoso de la ropa, y con ello al niño, que gateó por las escaleras hasta perderse de vista.
Noreen salió al jardín hasta la dispersa sombra de barro que había removido su hijo. El sol se bifurcó en torno a los canalones del tejado, y el brillo de una figura se sostuvo entre el lodazal. Ahondó en aquel caos terreno hundiendo su mano bajo el mancillo, y extrajo una alianza de plata recubierta por los hierbajos. Raspó su superficie con las uñas hasta acicalarlo, y se lo guardó en el bolsillo, mientras la otra mano continuaba recorriendo la superficie del lodazal. Acarició un pedazo de carne húmeda, y para cuando quiso volver a tocarlo, algo lo arrastró hacia el fondo, y la mitad del gusano volvió a desaparecer.

jueves, 4 de enero de 2018

Número 5

La historia sigue a una actriz que sirve para grabar anuncios de perfume. Va de compras por la calle y encuentra un poster suyo anunciando una marca de perfume: Lovelair.
Se mira en el escaparate donde aparece el poster, y se va a acercando poco a poco. Cada vez que se acerca está menos feliz, hasta que ve su rostro y se fija en que en el poster hay un vacio. Se toca la cara y percibe un grano, que no aparece en el poster. Histérica, va a las oficinas de producción, donde habla con el realizador del anuncio.
-¿Quién decidió quitarme ese grano?¿Acaso os molesta, cerdos imperialistas? Ese grano no es la mancha del comunismo ¿vale? Que soy una profesional.
-¿Qué grano, Shelfy?
-Este grano (se señala la cara).
-Joder...espera...
-¿Qué?
-Ese grano no estaba en la sesión de fotos.
-¿Qué insinuas?
-Que te ha salido en las últimas semanas.
(Ella se mira en un espejo que hay cerca y se roza la piel)

Más tarde, el realizador recibe una llamada. Escena doble pantalla. Ella está de espaldas mirándose en el espejo, pero no se le llega a ver la cara.
-¿Hola?
-Shelf, ¿qué pasa?
-Mira, ¿sabes qué? Al final no fui al médico. Me quedé en casa y lo arreglé por mi cuenta.

Se aprecia que la muchacha se ha cortado un trozo de piel de la cara para retirar el grano.
-¿Qué hiciste qué?
-Si, me lo he quitado de la cara. Paso de intervenciones quirúgicas innecesarias. La vida está para vivirla, no para pasarla en una mesa de operaciones.
-¿Te lo has arrancado?
-Cortado, más bien. Iba de regalo con un sugerente trozo de mi cara.
-Dios mio.
-Mañana a qué hora trabajo? Es para saber a que hora ir a lucir este precioso perfil al curro.
Se mira en el espejo y besa, como si amase su figura.
Cuelga el realizador.

A la mañana siguiente, ella llega con la herida destapada. El realizador la mira y le dice:
-¿No se te irá a infectar?
-No.
-Bueno, está bien, vamos.
Se van al plató. Ella aplaude feliz.


A lo lejos, una modelo más joven observa, mientras junto a él hay un hombre midiendo a más mujeres la cintura. Le habla a él, mirando a Shelfy, ilusionada.
-Dios ¿ves esa gente? Confian tanto en su modelo que son capaces de seguir trabajando con ella aunque se cargue su cara. Eso es amor por el trabajo, auténtica pasión y humanidad plena.
-Si, vale, esto, puedes subirte.
Ella se sube a una balanza y la balanza marca: 45,2.
El hombre la mira seriamente. Ella se encoge de hombros y dice:
-Vaya, parece que he comido demasiada ensalada.
-Largo de aqui.

Todavía más lejos, Shelf se viste con una túnica negra y un sombrero de universitario.
Se sienta frente a una laguna de croma, y mira hacia abajo. Después mira a cámara intensamente.
-¿Qué te pareció, Frankie?
-Muy bien.
-¿Lo repetimos?
-Creo que con esa está bien.
-Antes repetías las tomas.
El director se gira hacia ella.
-No es un buen momento.
-¿Qué pasa Franki?
-Estoy...algo desconcentrado. Mi mujer me ha dejado, tal vez por el trabajo.
-Oh.
-Y ahora no me sale ninguna de las dos cosas.
-Bueno, bueno, no te rayes. Todo se solucionará.
-Mentira. Ella me quería. Yo también, porque la dejaría. Joder. Maldita sea.
-A veces, aunque tu digas eso, a lo mejor es que encubrías el querer dejarla de verdad.
-...
-Bueno, cambiando de tema ¿has visto el video ese de los animalitos en un (columpio giratorio) y que salen disparados contra varias cosas y mueren de distintas formas?
-Eso parece un video de Happy Tree Friends.
-¿Qué? ¿Qué es eso?
-Un canal donde les suele pasar a los animalitos.
-¿De diversos colores?
-Sobre todo de diversos colores.
-Vaya. Que pena ¿no?
-Son dibujos animados; pena dan los dibujantes. Pero no creo que su sueldo lo haga.
-No sabía que fueras tan cínico, Frankito.
-Lo soy pero no me parece nada de lo que estar orgulloso.
(Se ve que se está sirviendo un café)
-Lo tomo solo, como la vida, la muerte, (sorbe) y yo.
-Que intenso eres.
-Lo se. Deberíamos follar.
-¿Otra vez?
-Si, es cierto, 48 veces en un día es suficiente. Perdona por presionarte.
-¿Sigues pensando que tu mujer te dejó por el trabajo?
-Absolutamente.

Más tarde, el director, mientras toma café, se acerca a otro realizador del estudio.
-¿Tu te tiras a tus modelos?
-¿Qué? Son actrices.
-Bueno ¿te las tiras?
-Claro.
-¿Estás casado?
-Jamás haría eso estando casado.
-¿Te has divorciado hace poco?
-Que no estoy casado. No me he casado nunca. No como tú ¿cuántos matrimonios van ya?
-Unos cuantos.
-Unos cuantos no ¿cuántos exactamente?
-Yo que se.
-¿Y qué tal estás ahora?
-Bueno, ¿recuerdas lo que pasó en Halloween? ¿El año pasado?

FLASBACK
El director se encuentra grabando una sesión en la calle, con una actriz vestida de gata.
Suena de fondo una versión instrumental de 'Pieces' de Sum 41 en el video. Él parece muy apasionado con su trabajo. Ella también. Terminan el anuncio, se besan fuera de cámara y se van a casa.
Cuando están en la habitación, y él se va a quitar la camisa, se detiene.
-¿Esto está bien?
-¿El qué?
-Vivir...para hacer daño a los demás.
-Bueno, tal vez no.
-¿Tal vez no?
-No comprendo a qué viene todo esto.
El otro vuelve a abotonarse la camisa.
-Hay momentos en los que no querría vivir estos momentos.
-Bienvenido al mundo real, cariño.
-¿Con cuántos directores te has acostado?
-Con muchos.
-¿Una cifra?
-Demasiados.
-Eso no es una cifra.
-Aprende a contar. Demasiados son demasiados como para ser contados.


Ecuaciones de heteros

La curiosidad mató al gato


Aquí es dónde se conoce la gente. Aquí se adueñan de algo; de ti, de mi, de todos. Pertenecemos a una especie de comité empresarial de devaluación humana. Acabo de leer en Instagram:
-Las comparaciones que surgen a través de la interacción digital (constatada a través de fotografías ajenas, etcetera) forman un alijo emocional del que dispones para empezar a cabrearte. Contigo mismo. Por no parecerte en nada a la última foto de Kim Kardashian, Chris Hemsworth...podrías parecerte a Ewan Mcgregor en Trainspotting. Pero parecerías tan delgado que probablemente te dirían algo.
De hecho, yo todavía recuerdo cuando me tenía que tragar cosas como raquítico o esquelético hace algunos añitos. Digo 'me tenía que tragar' porque no hay una respuesta muy clara a esto. Si la novia de tu mejor amigo te dice que estás delgado, estás delgado y te tienes que callar. A ti no se te ocurre decirle estás gorda o estás delgada, tal vez porque el cómputo social de tu persona te sugiere que de poco o nada sirve referir a la forma física de dicha persona para efectuar una conversación. Qué tal el día, por ejemplo, puede ser una buena manera de empezar. Claro que esa persona, seguramente, no sea capaz de enjuiciar sus experiencias del día a día con mucha positividad, porque habitamos en una sociedad capitalizada para la que todo está mal y todo está bien al mismo tiempo; mientras no entres a desequilibrar su fragilidad existencial no tienes nada de que preocuparte. Sus problemas son sus problemas, a nadie le interesa tu interpretación de la problemática conyugal de nadie; mántente al margen. Sálvate de tener que juzgar.
Sin embargo, nadie te salva de pensar.
Ejemplifico:
A y B están saliendo.
A y B puede que sean felices en alguna realidad distanciada de la meramente física. Tal vez en una situación de equidistancia, donde cada uno posee sus reglas y su individualidad.
Sin embargo, B tiene un amigo, C.
B sólo recurre a C cuando necesita evadirse de A y del resto del alfabeto.
C se cuestiona si B es realmente feliz.
B sólo puede reflejar la problemática de su vida, y C no puede decir lo que piensa porque B ya lo está pensando: tiene que dejar a A.
¿Es A la solución y el problema al mismo tiempo?
Algo así. El axioma de la situación consiste en que si B necesita la terapia conyugal de C es que admite que hay un problema, tal vez con la forma de ser de B, tal vez con algunas características interpersonales de B que A no ha alcanzado nunca a entender.
En resumidas cuentas, se ha creado un triángulo de dependencia emocional con C.
La relación de B con A y con C podría resumirse como meramente transaccional, siendo distintos los productos de dicha transacción, pero obtiene más o menos el mismo tipo de placer.
Hasta ahí encontramos una relación amorosa entre A y B, y C es una amistad tal vez poco valorada, prostituida en favor de los dilemas de B, que no es capaz de resolver las cosas por si mismo.
De manera que C podría representar un problema.
¿Por qué? Porque C representa todo lo que A no sabe de B.

Ahora hablamos de desconocimiento y de estereotipos con base factual, y quiero entrar a hablar de la curiosidad, que mueve el mundo desde sus inicios y ruinas más imponentes. Hace relativamente poco, entrevisté a un chaval que afirmó haber sido víctima de abusos sexuales en su juventud, y habló de su sexualidad desde un punto de vista liberal, abierto y sin restricciones. No obstante, aseguraba que no puedes empezar tus andaduras en esto del sexo sin antes meterte en internet y curiosear con la pornografía hasta encontrar lo que a ti te gusta.
¿No implica esto que al final te quedas con lo que te gusta y obvias todo aquello que crees que no te gusta?
En fin, aquí, en este cimiento de la relatividad humana empiezan las comparaciones inevitables de cuerpos esculpidos en gimnasios, tanto femeninos como masculinos, las reacciones fisiológicas durante el acto sexual, los gemidos, las interpretaciones de cada gesto, la comodidad, incomodidad de cada momento, el tamaño del miembro viril, los senos, los culos...por rayarte puedes incluso rayarte por que tu casa no esté tan bien amueblada como los sitios en los que ruedan esta clase de películas.
De ahí a que la mitad de estudios sociológicos y foros de distintas religiones digan que ver porno te hace infeliz. Si, bueno, ver porno te puede hacer infeliz de la misma manera en que abres el periódico una mañana y ves que han matado a alguien otra vez. No hay mucho que puedas hacer más allá de cerrar el diario y pasar a otra cosa, ¿o si?¿Podrías proponerte el debate de que en realidad tu estás ahí sentado delante del móvil en el mismo mundo que gente que no puede contener sus emociones y explotan a través del asesinato? Tu vida no está tan mal, al fin y al cabo. Y hablamos de asesinatos; podríamos hablar de crímenes rituales o desmembramientos realizados por esquizofrénicos, que en el fondo no son más que enfermos, a los cuales se supone que deberíamos perdonar por sufrir tal enfermedad, pero en realidad nosotros no ofrecemos ningún perdón porque seguimos con nuestras vidas esperando a que, en ningún momento, algo así nos ocurra.
Sin embargo, no te obsesionas con lo puñeteramente triste de tener que despertarte leyendo que un grupo de fascitas amenaza con quemar una carroza de travestis. No. Prefieres levantarte pensando en tus problemas de mierda, que en realidad son los problemas que tiene toda la gente que es incapaz de ocuparse la mente con algo lo suficientemente lúdico como para sentir que están haciendo un bien personal y común al mismo puto tiempo.
De ahí a que las relaciones humanas siempre encuentren alguna problemática conyugal, y tengan que arrojarla a la primera persona que tienen a mano.
Da igual que B no soporte a A porque ninguno de los dos van a querer admitirlo nunca.
Da igual todo lo que B le haya dicho a C sobre A porque eso no representa nada.
Da igual que B sea un grano de pus humano que expulse bilis sobre todo lo que toca.
Da igual que B se tire todo el día en Xvideos buscando un video de C por el motivo que sea.
Da igual porque al final el problema es de C.
C tiene que desaparecer.
C sabe demasiado. C no resiente nada. C no es un ser humano como A y como B, que quieren tener hijos para perpetuar el ideal de humanidad adscrita a los viejos cánones de sólo me importan mis problemas. Así nos va.
Da igual cómo podamos ver nuestra vida a través de los años, sin arrepentirnos absolutamente de nada, de incluso alegrarnos de haber dejado atrás los dilemas que antes nos proponían con la violencia de género, la violencia homófoba, la violencia racista...y la violencia al fin y al cabo. Da absolutamente igual.

Estamos en 2018 y en Twitter todavía puedes leer que los gays sólo montamos orgías, que nuestros trabajos artísticos sólo tienen que ver con el sexo, que los transexuales son gente enferma con algún tipo de esquizofrenia...en fin, y yo me tengo que levantar cada mañana y hacer el saludo al sol como si no quisiera que ese pedazo de bola caliente nos arrasase a todos. Tengo que poner una sonrisa en mi cara porque si, porque todos tienen sus problemas y los arrastran a donde sea; hacia sus amistades, hacia sus trabajos, etc...hasta que al final se excusan con el estrés y con la ansiedad. Algunos palian esas sensaciones con alcohol, paracetamol, marihuana o lo que sea y al final la gente se queda con el tema de que eres drogodependiente, cuando en realidad eres dependiente de ti mismo y sólo velas por tu propio futuro, porque el anarcoindividualismo es lo que se ha fomentado a base de decirle a la gente que nunca será feliz. Y la gente se lo dice a si misma comparándose con famosos, viendo telemaratones de sus shows favoritos, adulando estilos de vida superficiales basados en conceptos de comercialización absoluta.
De nada sirve llamar a la rebelión.